sábado, 2 de febrero de 2008

Un Mundo No Basta -parte II-: El agujero insaciable ataca de nuevo

¿Dónde comienza, dónde se origina este agujero?

¿Es producto de una costumbre, de un sistemático adoctrinamiento, de –digamos- una “educación” (medios masivos de comunicación incluidos) o tal vez es un fenómeno inherente a lo humano, algo más íntimo o eterno?

Esta es la pregunta del millón en estos temas.

"¡¡Míos míos míííííios!!"


Hay argumentos y experiencias tanto para una postura cuanto para la otra.
Los hay esenciales: vean “La delgada línea roja”, por ejemplo.
O vean “Instinto”.
Vean esas maravillosas películas: ahí hablan de eso, de los “takers”, “los que toman”, los conquistadores y su ansia de control y posesión (1)

Por otro lado, muchos de los mejores y más auténticos maestros espirituales que anduvieron la Tierra señalaron la importancia de la acción continuada y metódica en la construcción de una persona y de una sociedad.

Y los contrarios a ellos… también.
De hecho, es el mecanismo instrumentado por las bebidas gaseosas –a nivel orgánico- por ejemplo –según algunos para generar mercados cautivos-, y el marketing en general.

Pero en materia de construcción del deseo inalcanzable, dejemos hablar al maestro: en la película “El Abogado del Diablo”, los autores del guión ponen en la boca del mismísimo oscuro una “receta” de cómo edificar un mundo a su conveniencia, que nos da una pauta acerca del origen de tanto estímulo al Agujero Insaciable. Veamos qué dice:

“Eddie Barzoon, Eddie Barzoon...
Lo cuidé cuando tuvo sus dos divorcios, su rehabilitación de coca, y cuando embarazó a una recepcionista.
Una criatura de Dios, ¿no?
¿Una criaturita especial de Dios?
Se lo he advertido, Kevin.
Se lo he advertido a cada paso del camino.
Viéndolo rebotar como un juguete de cuerda.
Como 110 kg de codicia egoísta sobre ruedas...

El próximo milenio está aquí, a la vuelta.
Eddie Barzoon..., fíjate bien en él porque es el chico modelo para el próximo milenio.
Esta gente... sus orígenes no son ningún misterio.
Agudizas el apetito humano hasta el punto en que puede dividir átomos con su deseo.
Construyes "egos" del tamaño de catedrales.
Conectas el mundo con fibra óptica a todos los impulsos del ego.
Lubricas hasta los sueños más estúpidos con fantasías enchapadas de oro hasta que cada uno aspira a ser emperador, o a ser su propio dios.

¿Y luego, qué?
¡Dirección equivocada!
¡Al carajo con todo!
Mientras corremos de un asunto al siguiente... ¿quién cuida el planeta?
El aire se espesa, el agua se agria.
La miel adquiere el sabor metálico de la radioactividad... y el proceso sigue adelante, cada vez más rápido.

“-¡Auxilio! ¡Alto!-”

No podemos pensar, prepararnos.
Compramos futuros, vendemos futuros... cuando no hay futuro.
Tenemos un tren desbocado.
Tenemos mil millones de Eddies Barzoons corriendo al futuro, listos para meter el puño en la vagina del ex planeta de Dios... y lamerse los dedos... antes de tocar sus primitivos teclados cibernéticos para sumar sus jodidas horas cobrables.

Y de repente se dan cuenta.

Tienes que pagar tu propio pasaje, Eddie.
Es un poco tarde para zafarte.
Tienes la panza muy llena... el pito adolorido... los ojos inyectados y pides ayuda a gritos.
Pero, ¿sabes qué?...
¡No hay quien te oiga!
Estás completamente solo, Eddie.
Eres la criaturita especial de Dios.
Quizá sea cierto.
Quizá Dios tiró los dados demasiadas veces.
Quizá nos decepcionó a todos.”

Respire hondo: hay otra manera.
Hay otras personas.
Están estos chicos… si no los arruinamos.
Hay un montón de seres de mucho amor, dispuestos a ayudar ayudándose.

Y, finalmente, estamos nosotros.
Agradecidos con lo que somos, agradecidos con lo que disfrutamos, con lo que podemos hacer.
Y orgullosos de lo que somos, no de lo que poseemos.

Y déjenme decirles: realmente somos afortunados.

Miren: usamos y disfrutamos un montón de cosas, en promedio, en este mundo.
Las usamos para el mayor bien posible, para los más posibles, incluyéndonos.

Créanme; y si alguno se siente miserable, compulso a comprarse todo el jugo de limón del mundo cuando falta, o el agua, o lo que sea, que silbe despacito aquello de Los Beatles que decía que “el dinero no puede comprarte amor”, y que lea el siguiente mail que me llegó:


El mundo y nosotros

Si pudiéramos tranformar el mundo entero en un pueblito de 100 habitantes, pero manteniendo las proporciones de todos los que vivimos en él, este tendría:

57 Asiáticos

21 Europeos

14 Americanos (Norte y Sur)

8 Africanos

52 serían mujeres

48 serían hombres

70 no serían blancos

30 serían blancos

70 no cristianos

30 cristianos

89 heterosexuales

11 homosexuales

6 personas serían dueñas del 59% de todas las cosas

80 no tendrían condiciones de vida suficientes

70 serían analfabetos

50 desnutridos

1 tendría una computadora

1 -y sólo uno- tendría un título académico

Si miramos el mundo desde esa perspectiva, se torna obvio para todos que tenemos que crear un sentimiento de comunión, entendimiento, aceptación y educación.

Piense en esto:

Si se levantó esta mañana más sano que enfermo, tiene más suerte que un millón de personas, quienes no sobrevivirán esta semana.

Si nunca ha experimentado un hecho de guerra, nunca la soledad de haber sido prisionero, la agonía de la tortura o el sabor del hambre, tiene más suerte que 500 milliones de personas en este mundo.

Si puede ir a la iglesia sin miedo de ser perseguido o asesinado, usted es más dichoso que 3000 millones de personas de este planeta.

Si tiene comida en la heladera, si puede vestirse, si tiene un techo por sobre su cabeza y una cama para descansar, usted es más rico que el 75% de la población de la Tierra.

Si tiene una cuenta en un banco, algún dinero en la billetera y unas monedas en su bolsillo, usted pertenece al 8% de las personas más ricas del mundo.

Si usted leyó este mensaje, usted está doblemente bendecido porque:

1. Alguien ha pensado en usted

2. No es ninguna de las dos mil millones de personas que no pueden leer

3. ¡Y usted tiene una pc!

"Compartir", Laura Lizancos


Nota: (1) Nunca dejó de hacerme correr un lúcido frío por la espalda el siguiente pasaje de la creación del humano según el Génesis judeocristiano: "Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»... ¿Qué dios, qué clase de dios -me pregunto, junto con William Blake- usaría esas palabras por mandato?

Un Mundo No Basta -parte I- : "Un limón, medio limón, dos limones..."

Pasa: en Buenos Aires, la Ciudad Buitre, con el kilo de limones a doce pesos, falta jugo de limón embotellado. Vale decir: el menjunje que nos venden como tal: agua, jugo de limón, benzoato de potasio, ciclamato, sacarina sódica, aromatizante, etc, etc…: sea lo que sea, bien dicen que para el hambre no hay pan duro.

Voy, entonces, al supermercado, el Coto del Abasto.
Hay que decir, en contexto, que es un súper habituado a gente opulenta, consumista, enclavado frente a un pomposo shopping, exhibicionistamente obsceno en una zona de casas tomadas.
Miro la góndola del jugo de limón: una veintena de botellas de un litro.
Decido dejarlo para el final de la compra, para no andar trasteando con tanto peso: nunca uso changuito. Jamás compro tanto como para necesitarlo: nunca más que lo que mis brazos pueden cargar.

Por alguna extraña intuición (nunca sé a ciencia cierta por qué hago este tipo de cosas, estos puzzles como si adivinara el porvenir, estos juegos en el tiempo) separo y escondo un par de botellas detrás de las de vinagre de alcohol, sus vecinas de góndola.
Y sigo mi compra.

Al volver, por fin, unos 10 minutos después como máximo, no quedaban más que los envases que yo había disimulado, invisibles a quien no supiera de ellos.
Los tomo y enfilo hacia la caja.
Reparo en el changuito de delante del mío en la cola: era el que había arrasado con todo el jugo de limón. Un señor gordo, aspecto adinerado, con sólo eso de compra más tres paquetitos de algún tipo de snack o picada, que no pude identificar por estar escritos en japonés.

Cuando va a pagar y la cajera hace desfilar el botellerío, exhibo desafiante mis dos litros y le espeto, socarrón: “-¿Ves? ¡Las escondí! ¡¡Son las que no te pudiste llevar!!-”
El tipo no contesta, extiende sobrador la tarjeta de crédito a la cobradora, y yo insisto, como una salva al aire: “-Basta que falte algo para que los egoístas arrasen con lo que queda-”.

El gordo, riéndose sarcásticamente, responde sin mirarme a los ojos: “-Bueno, cada quien compra lo que quiere, ¿no?-”
“-Así es, y los angurrientos como usted lo quieren todo…-”, retruco.

Le pregunto a la empleada qué opina, y, poniéndose visiblemente del lado del señor adinerado, me dice “-No hay un mínimo establecido para la compra de este producto-”. Nótese el fallido: dijo “mínimo establecido”, no “máximo”… el inconciente brinda su aprobación a la angurria consumista, ¿no?
“-La ética es una desición personal, un descubrimiento decidido por uno mismo; no una norma moral que depende de que sea impuesta-”, contesto.

Miro a una vecina de cola, le pregunto qué le parece todo, no me responde; al insistir –y sin levantar la mirada, rehuyéndome mis ojos- dice que “estoy buscando un problema donde no lo hay”.
“-Muy bien-” digo, comprendiendo la situación, “-es cierto, tal vez para ustedes lo ético no constituya un problema real. Pero de todas formas, piensen que harán cuando se acabe el agua-”.

Pagué con cambio y me fui, dejando al pasar una Sugerencia en el sector correspondiente para que tomasen en cuenta el limitar la compra de jugo de limón a dos litros por persona hasta que el desabastecimiento termine.

Hasta hoy no sé por qué dije "cuando se acabe el agua", así, en futuro...; como si en este mismo momento, en este presente, no fuera para la mayoría viviendo en el planeta casi una utopía: una de cada 5 personas en el mundo carece de agua potable y casi la mitad de la población actual muere actualmente de problemas relacionados con su falta.

¿Para qué cuento esto en un blog sobre “nuevos niños” y espiritualidad cotidiana?
Porque de eso se trata, justamente.
Es la codicia la que crea la miseria.

Hay, abierto en la mayoría de las personas que el Sistema crea, un agujero insaciable.
Una sima insondable, inconsolable.
Nada es capaz de llenarla, de satisfacerla.
Nada.

Un mundo no basta.

Eso crea su propio infierno, su autoinmolación, su obscena anhedonía.
El egoísta y el envidioso edifican su propio tormento, porque siempre habrá otro que tiene algo que ellos aún no tienen.
Hasta que se queden solos, dueños de todo… a solas con su agujero, sin nada más que echarle adentro, autodigeridos.

Hay en el Cosmos agujeros negros: restos implotados de alguna supernova hipermasiva, cuya propia gravedad la sepultó sobre sí misma.

Representación de un agujero negro cósmico

La materia que lo rodea o la que se le pone “a tiro” es engullida, hasta la luz misma es atrapada en su ansioso vórtice oscuro… y cada átomo que es absorbido, en vez de achicarlo, lo hace crecer.
Más materia traga, más grande se hace su hambre.
El borde, el horizonte de sucesos como se lo llama es hoy por hoy tema de debate científico.
El borde… no su apetito.

Lo mismo pasa en los humanos, en muchos al menos; lo mismo pasa hasta en los ángeles caídos.
La avaricia en lo físico termina trasladándose en codicia espiritual: “el alma se casa con la genética”, dicen los “casiopeos”, y el bueno de Swedenborg estaría de acuerdo con esta afirmación.
Eso mismo, que es entronizado y predispuesto por el Sistema.

“Hay suficiente riqueza en el mundo para satisfacer las necesidades de todos, pero no la hay para satisfacer la avaricia de algunos": eso dijo Gandhi y es tal cual.
Un mundo no basta… Un universo tampoco.
“Lo quiero todo, todo, todo; todito entero todo para mí… ¡y un poco más!”, ese mudo mantra mueve –sempiterno- al mundo, hasta su consumación: “No sé lo que quiero, pero lo quiero YA”, el pelado Luca siempre tan preciso.


Estos chicos de conciencia trascendida detectan naturalmente, “sienten”, cuando ese agujero está presente y funcionando en una persona. Uno de ellos en un diálogo que tuvimos se refirió a él elegantemente como “el mecanismo”.
Su sola percepción hace que la mayoría de estos chicos se “replieguen” poniéndose a salvo.
Resignan en esto –muchas veces- hasta el habla.
Saben o presienten que el mero contacto con "eso" –y desde lo espiritual “conocer” es acercarse…- es desagradable y peligroso.

Hay que decir que, mientras para la mayoría del mundo ese agujero es algo “normal” o “inexistente” (muchisimas personas terminan no viendo lo que consideran obvio…) para los nuevos niños eso tiene la importancia que tiene… y sus consecuencias.

Hay que decir también que conocen otra característica del “agujero depredador”: su capacidad de imbricarse, de sumarse, de volver uno solo, enorme, muchos agujeros pequeños. Esa es una característica de las energías consideradas grupales.
Las “anima predatoris” se juntan y funden con increíble facilidad con otras de su propia condición y apetencia: “Mi nombre es Legión, porque somos muchos” (Marcos 5:10).

Como un fuego oscuro, los apetitos sin fondo constituyen uno solo, y el mismo.

viernes, 7 de diciembre de 2007

"Saquen una hoja"

Las personas suelen preguntarme porqué los "niños crisol" se llaman "crisol".
Buena pregunta.
Lo primero que tengo que decir es que no creo en categorías catecúmenas y estancas -esto lo repito por enésima vez- pero sí es observable una visible gradación en el desarrollo de la perspectiva que la conciencia revela.
De este modo, tengo que decir que no sé PORQUÉ se llaman así (aunque ya desde los Cristales jamás usarían ese adjetivo para autoclasificarse públicamente... sólo se llaman "niños" y se ven y viven como cualquier otro...); sólo SÉ que se llaman así.
Y lo sabía ya hace más de cuatro años.




Además de eso... podría explicarlo.
En parte lo hice en el libro, cuando escribí sobre el Proceso Alquímico Global.
La finalidad última de la Alquimia no es otra sino la transmutación, que en estos términos implica espiritualizar la materia y materializar el espíritu. Y eso ni más ni menos es lo que hace un Crisol, encarnando y viviendo acá entre todos.

Amén de eso, me encontré (luego de publicar Transurgencia) con las Psicografías de Parravicini, que muestran claramente estos atributos para la generación en curso en esta parte del planeta (consultar toda la serie de la Cruz Orlada y el Crisol).

Finalmente, quiero destacar que el metal en el crisol no sólo experimenta tremendos cambios de estado (de sólido a líquido) sino que es sometido a pruebas extremas, que lo "templan", en el momento y posteriormente a su transustanciación.
Lo digo así tan de plano porque todos los Crisoles han pasado -y en parte pasarán aún un tiempo- por situaciones que pondrán en juego su tremendo corazón y su alma, y se debatirán en el filo del abismo.
Tal vez esto sea así por el actual estado de las cosas, tal vez así sea el Camino... el real, no el risible, hipócrita y descontextualizado de la New Age y los Falsos Profetas...

La cuestión es que así es como llegaron a ver la verdad con el sólo deseo (y sí... la verdad existe...) y es así como la portan y como transmutan la materia.
Donde la energía crisol esté presente, no nos asombremos de ver pruebas.
No pruebas idealizadas de superhéroes de historieta, sino elecciones concretas en el aquí y ahora, en lo humano. Costosas, si se quiere.
Esa es casi una característica inefable de esa vibración, tan crística.
Claro, todo esto no tiene nada que ver con el masoquismo, ni con la simbiosis de la identificación con el agresor, o con el deseo narcisista de sentirse "bajo prueba" con la inconfesada intención de creerse "superior" o de justificar sus hechos cotidianos, o de meramente rehuir el ejercicio responsable de la propia libertad y autodeterminación... y sus consecuencias.
Simplemente, funciona así.

Vaya por ejemplo el sucedido a Stella Maris, una maestra asistente al taller de Rosario, parte de cuyo mail pego a continuación.
Quien quiera ver, que vea...

"Querido Jorge espero poder terminar este mail pues cuando quise escribirte el otro dia puse crisol y se corto la luz, quisiera estar en contacto con vos pues fue muy comprimido lo que nos contaste el otro día y me quedaron muchas cosas en el tintero, yo trabajo mucho con los niños índigos, cristal y ahora los crisol y tambien con sus padres. Lo que te queria contar es que al otro día después del sábado abri la biblia al azar y mirá lo que me salió: "Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba. Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades. Apégate al Señor y no te apartes de él, si actúas así arribarás a fin puerto al final de tus días. Acepta todo lo que te pase y sé paciente cuando te encuentres tirado en el piso. Pues es así como el oro se purifica en el crisol... Confía en él que él te cuidará" Sirácides 2,1-6."



Salvo lo verdadero, todo es ilusión...

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Infidencias


Graciela es una de tantas personas que se andan preocupando por "dejar testimonio".
Quiero decir, como si la sola existencia no bastara, como si el hecho no fuera nada, como si de todas formas todas las acciones no quedaran indeleblemente escritas en la piel del Universo y en nosotros, como si hubiera la necesidad de otro archivo más que el de ser.
Claro, la entiendo, cómo no: hay que comunicar.
Y bué.

Pero soy medio zonzo o quedado para esas cosas, un poco por esos motivos por los cuales Jesús no llevaba su biografía, y otro por la plena confianza de que no hay un pelo de nuestras cabezas que no esté contemplado en los balances del Padre.
Todo se ve, nada se pierde, todo se transforma...
Pero además eso, del "testimonio", de la palabra misma, tan sectaria, que comparte la raíz etimológica con "testículo": en Roma, los únicos que podían testificar eran los varones.
Si querés, y si te gusta el lunfardo, podés ver también que "testificar" es "ponerlos arriba de la mesa".
Y a decir verdad en algunos juicios es así.

Pero a la hora de lo cotidiano, uso y vivo esa perspectiva crisol que descree de toda intimidad, que entiende que estamos desnudos frente al Cosmos, y que es inútil ocultarse de nada o mantener vaya a saber qué vida "privada", si todo es público...
Así que una carta es también una revelación cósmica, y un reportaje, algo tan íntimo como una epístola, sólo que para muchos y desconocidos corresponsales.

Así que acá, y en virtud del pedido de "testimonios", voy a pegar un mail que le acabo de escribir a Eduardo (porque me parece en cierto modo universal), y el muy bien realizado reportaje que me hizo Claudia Bazán de Cultura Urbana en Rosario, este finde, después de asistir al Taller.
Inmensas gracias a los dos.
Acá van estas constancias, como si la memoria no bastara y como si la mente de Dios prescribiera en algún momento:

"Hola Eduardo, ¿cómo estas?
Espero que bien.
(esta retórica de preguntar y responder yo mismo es mi berreta manera de waltwithmarme, de cantarme y celebrarme "a mí mismo", si acaso vamos a las traducciones con mayor honestidad brutal...)

Y bué, son días así, vine muy pero muy contento de Rosario, la gente se enganchaba en los talleres a pleno, había alegría en el aire y hacía mucho que no sentía de eso (¿será Buenos Aires?).
El caso es que me acordé mucho de vos, tanto que ayer saqué unas citas de tu libro para ponerlas en el blog porque hay una historia ahí, una historia trascendental que estos chicos sienten cabal y directamente con el arrebatamiento por la energía grupal, con el abalanzarse sobre el otro y comérselo en materia o ideas, el apoderamiento de otra cosa de la que soy, esa cuestión caníbal establecida en los inconcientes como la regla del juego interdicta y sin discusión ninguna.
Nada, que hay quien ama y hay quien no.
A eso se reduce todo: gente con agujeros o gente plenipotenciaria de sí mismos.
"Tiéndete al sol/ abdica/ y sé rey de tí mismo", escribió el heterónimo Pessoa, uno de tantos que eran todos él, esa suerte de caleidoscopio humano.

Bueno, que nada, que ví el amor ahí, en Rosario, entre las personitas que éramos, entre el revoloteo de los plumíferos celestiales que se sentía casi físicamente (en serio) y que por esas cosas del recuerdo de lo preciso asocio esa clase de amor con la paz de tu alma, mi amigo Eduardo, con la chalupa de tu corazón navegando a botavara en medio de esta tormenta, flotando apenas sobre los lomos de las olas, esquivando rompientes, evadiendo fatales remolinos solipsísticos, solo en el silencio de la noche y el Cosmos, con el silente omniverso mirando todo por mudo testigo de la Eternidad.

Edu: hay mucho que hacer.
No sé bien cómo, pero lo haremos, más con estos pibes que están viniendo en miríadas.
Y que ojalá no se hagan mierda contra el suelo.

Y vos... ¿andás bien?
Tengo mil quilombos de la vida cotidiana que atender, vender esta casa, mudarme a Córdoba, buscar allá donde alquilar y luego alguito para comprar, ya se sabe: las minucias de mantenimiento del estar acá abajo, inevitables como moscas en abril -diría Machado-; pero en la etérea agenda que ampulosamente andamia mi mente tengo un lugar en el deseo reservado para ir a visitarte y tomar unos mates juntos.
Se te quiere, Eduardo, así de simple somos los compañeros.
Los otros traman revoluciones y otras falacias, otros sucedáneos de la estafa, pero nosotros amamos:
''No somos persuasores. Somos los hijos de lo Desconocido. Somos los ministros del silencio necesario para curar a todas las víctimas del absurdo que yacen agonizado de alegría artificial. Reconozcamos entonces quiénes somos: derviches locos con secreto amor terapéutico, amor que no puede comprarse ni venderse, y que los políticos temen más que la revolución violenta, pues la violencia no cambia nada, y el amor lo cambia todo''; eso dijo Merton, y eso es lo que somos y está en nosotros.

Aquí tal vez no nos entiendan... pero este no es ni con mucho el único lugar del Universo.
Casablanca sólo es territorio de tránsito.

Querido Eduardo. hasta siempre, hasta que respondas este.
Un abrazo de alma."



Y ahora el link del reportaje, lo pueden escuchar desde la página de Claudia o acá en una versión con un sonido un poco más procesado:

http://www.esnips.com/doc/7f7097a7-d663-4fa6-8bdb-1d81ca9124ab/Reportaje-por-Bazán

Salute.

martes, 27 de noviembre de 2007

De ángeles y revoluciones

Y sí... siempre es igual: el laburo lo hacen los más vulnerables.
Al final siempre es así.
Fijate vos con lo que dicen estos nenes... sostener verdades tan transparentes... cambiar el mundo con tanta naturalidad, con tanto amor...
Sin tanta quejumbre...
Sin tanto narcisismo...
Parece que para un ángel es natural ser así.



Claro: no es lo que la gente suele aceptar.
Cuando leo esas "canalizaciones" mediúmnicas tan eternizadoras del Sistema, tan al gusto de los matrixados, poniendo la Luz por allá por algún lado, lejos de lo humano y de este hambre, de este mundo patas para arriba y desquiciado de injusticias, me asombro...
Y me asombro aún más cuando las atribuyen a ángeles o arcángeles o a andá a saber que seres de "luz"... mientras los más chiquitos ya se dan cuenta de todo, en su inocencia.
Sólo porque perciben la inefable fuerza de la verdad, de la empatía y del amor honesto.
Y no se confunden con sucedáneos que el mundo entroniza.
Es, al fin y al cabo, como escribió Eduardo Senac:

"Toda bibliografía de autoayuda así como sus legiones de súbditos, no hace más que hipnotizarse a sí misma con postulados amables. Son ecos que se repiten sin una razón que los cause, y acaso Swedenborg los hubiera desaprobado en su ordenada teología.
Un hálito que pasó por él pero que no era suyo le hizo pensar que dos personas que se aman en la tierra forman en el cielo un mismo ángel. La sola fuerza de esta idea es insostenible para esos escritorzuelos"


Eduardo es claro, y es preciso.
Ya se sabe que los ángeles aceptables no debieran meterse con cuestiones mundanas. No se sabría entonces si son ángeles o subversivos.
Qué es eso de Jesús partiendo el pan...
Inventemos una hostia para eso, y al pan lo encanutamos... para nuestra comprensible angurria.

Y entonces, ante el vacío de aceptable guía angelical en estos materialismos, aparece la contracara del asunto: los barrabases, los "revolucionarios" que sí se ocupan de la cuestión de la repartija de los bienes de este mundo.
Oh... ya se sabe: los "revolucionarios" vienen a salvarnos, desde la quintaesencia de su narcisismo.

Fuman Parisiennes, o Particulares cortos si no hay, saben exactamente la diferencia entre lo intelectualmente "correcto" y la abyecta traición de pensar distinto (y por extraña casualidad la verdad siempre se parece a lo que ellos piensan...), luchan "por el pueblo" pero sin el pueblo (hasta que se aviven... claro), hablan siempre de "la toma del Poder" y del sagrado día en que obreros y campesinos rijan los destinos de las naciones (y no sé porqué me parece entrever en sus mentes la ambición de que ese día ellos han de ser funcionarios... o algo... algún cargo...), parece que no pero terminan trabajando para el Estado o en alguna actividad cultural "de derechos humanos" pagada con fondos públicos, o pergeñan cooperativas extrañas donde se llevan la parte del león, cuando te dan un abrazo -rara vez- no te abrazan sino que te descargan un par de palmadas secas en la espalda (plac PLAC!) y jamás de los jamases te rodean de ese amor suave que me entregó la cristalita de Rosario, no sé porqué pero te quieren liberar a toda costa del Imperialismo pero jamás se muestran dispuestos a liberarte de ellos mismos y su "actitud libertaria", y -para terminarla- les caben redondas las palabras de Galeano en "Preguntitas" o las del ya citado Eduardo Senac en "La Precisión de la Fiebre":

"Cada tanto, y siempre dependiendo de las fechas aniversario, escucho hablar de revolución, y hasta algunos insolentes vienen a mí a pronunciar tal palabra. Así es que tengo que verlos con todos sus íconos y sus ropas que hablan, esos vestuarios producidos para señalarse, listos en todo momento a monologar las grandes verdades que se traen entre manos y señalar las penurias morales del resto.
Sin embargo, si se les pregunta qué saben de la justicia, todo lo que dicen es que haya las mismas posibilidades para todos, la misma cantidad de pan. Hablan de luchar, pero el enemigo es siempre otro.
Descaradamente tengo que reírme y lamentarme por ellos, porque no sólo no saben nada acerca de la revolución sino que tampoco lo saben acerca del hombre.
En mayor o menor tiempo, la verdadera revolución deberá caer sobre ellos"


Quiero decir con esto que a las personas que suelen ir tras las "canalizaciones" de "seres de luz" no le suele gustar Silvio Rodríguez, que es un ángel; y que los "revolucionarios" que lo entronizan como a un ídolo sólo por su aporte al "movimiento de liberación" también se quedan tan lejos de su real poesía, tanto como los primeros.

Quiero decir que la heterodoxia es el camino de la honestidad.
Quiero decir que hay que asumir la necesaria soledad para juntarse de veras.
Quiero decir -repito- que Silvio es un ángel, aunque por modestia o ubicuidad nunca lo haya dicho.
Quiero decir que yo, que lo delato, tambien quizás lo sea.
Vaya esto para que no extrañe tanto sus alas, compañero, en el acá abajo.
Es por un rato, solamente, y ya va pasando...
Pero piedralibre, Silvio, a tu celeste estirpe, piedralibre, porque nos avivamos:

"Amada,
supón que me voy lejos
tan lejos que olvidaré mi nombre
amada,
quizás soy otro hombre
más alto y menos viejo
que espera por si mismo
allá lejos,
allá trepando el dulce abismo
allá lejos,
allá trepando el dulce abismo

Amada,
supón que no hay remedio
remedio es todo lo que intento
amada.
toma este pensamiento
colócalo en el centro de todo el egoísmo
y ve que no hay ausencia para el dulce abismo
y ve que no hay ausencia para el dulce abismo

Amada,
supón que en el olvido
la noche me deja prisionero
amada,
habrá un lucero nuevo
que no estará vencido de luz y de optimismo
y habrá un sinfín latente bajo el dulce abismo
y habrá un sinfín latente bajo el dulce abismo

Amada,
la claridad me cerca
yo parto, tu guardarás el huerto
amada,
regresaré despierto
otra mañana terca de música y lirismo
regresaré del sol que alumbra el dulce abismo
regresaré del sol que alumbra el dulce abismo"

Cosas de chicos

El refrán popular atribuye el decir de la verdad a los locos y a los niños.
Apelo a eso.
Así que yo -un tanto loco, ya se sabe- repetiré lo que unas mamás me contaron en el taller de Rosario.
Lo repetiré como lo recuerdo, disculpen si mi memoria discrepa en algo con lo que realmente dijeron: no tenía grabador, pero creo que refleja lo esencial.
Y finalmente agregaré una historia de uno de estos chicos, que la madre -abogada- hizo pública en internet. Guardaré para ellos el anonimato, no así el amor que mi corazón borbota cuando los leo.

Historia 1:

Una chica se dibuja mirando desde arriba de una nube. Le dice a la mamá: "¿Ves? Esta soy yo. Yo te miraba así, desde arriba, antes de elegirte. Iba a elegir a XX, de la otra cuadra, pero cuando te ví, te elegí a vos como mamá".
La madre, luego, va y averigua por XX, la de la otra cuadra.
Casualmente, XX se había quedado embarazada por la misma época que ella...



Historia 2:
Un chico le dice a la mamá que no le importa morirse, porque si se muere lo único que hace es volverse al sitio de donde vino.
"¿De dónde sacaste eso?", pregunta la madre.
"Me lo dijo Jesús."
"¿Y cuándo hablaste vos con Jesús, decime???" replica la mamá.
"Antes de venir acá. Hablamos con Jesús, y él me dijo..."

Historia 3:
Sindicado como "Asperger", esa suerte de autismo social, este chico es lo que con toda habitualidad veo ubicado dentro de la vibración cristal.
La madre es la que escribe el texto, que copio entero -menos la reserva de los nombres-, de manera puntillosa, precisa y hermosa.
Creo necesario aclarar que P., el nene, de ocho años, concurre a un colegio "de curas".
Lo demás, habla por sí mismo:

"Seguimos en la debacle cuasi cotidiana, pero no falta tanto: en breve tendremos, a Deo gratias, y previo convenio en el que nos haremos cargo de pagarla puntillosamente, la ansiada maestra integradora para el pequeño Aspie (así les dicen los yanquis a los aspergers). Mientras, habrá que escuchar y contener espectantes el escandalete nuestro de cada día, las obsesiones estallando en un medio hostil que las segrega, que las encuentra ridículas y sin rumbo, que se burla de un dibujito animado vestido con uniforme. Contarles a los amigos, tal vez, como yo hice, descargando lo que se pueda con el humor que se inventa del absurdo. Mandar en mails a la gente querida, como a Ayd, el relato de lo que nos obligó a encerrarnos para reír hasta las lágrimas, vaya a saber por qué confundidas con la risa en una sola cosa. P. ha sido interpelado por una mañana entera en la Dirección. Qué hiciste ahora, pregunto desde el agotamiento de parir esa cosa deliciosa todos los días a un mundo que para él es como una planta carnívora y brutal. Qué hiciste ahora. Pero me contesta con esa solemnidad extraña que yo le conozco, que le sé en el sentirse acorralado, resignado y confeso. Sobre todo confeso.

-”Ez que, mami…zabés qué paza?… Yo vendo golozinas…”

-¿Cómo que vendés golosinas, dónde vendés?

-En el Colegio, mami…inventé el mini-lengüetazo. ¿Vizte el lengüetazo, ese caramelo largo con forma de lengua que cuesta 60 zentavos?

-Sí.-

-Bueno, yo inventé el mini. Lo parto por la mitad, y vendo el mini a 45 zentavos. Me gazté los 4 pezos que me dió la abuela, me compré tooooooda la plata en lengüetazos, y en el banco del colegio me hize azí, como un kiozco me hize…Puze todos los mini lengüetazos…¡pero ezos malcriadoz, pelotudoz torpes y malditos zean, no me compraron nada, me los robaron!!!

-¿Y qué pasó?

-Y bueno, me robaron. Y ze rieron, ze burlaron de mí, de mí y del kiosco… Ezo eztá muy mal. Le dije a la zeño que ella era zu cómclice, que era una tarada cómclice de todoz ezos malcriadoz. Una inzoportable tarada. Le dije, le dije bien fuerte. Me llevaron a la Dirección, grité un poco. Bueno, grité muuuuuy….fuerte. Lez dije que los aborrezzzzzzzco a todos, que si pudiera los mataría como a guzanoz.

Pero, mami…

-….

-¿Mami?

-Sí…

-Yo no estoy loco."


Vuelvo yo al teclado: No, mi amigo, mi compañero, no... vos no estás loco.
Es, al fin y al cabo, como escribiera Luis Bruschtein en el obituario de mi amigo D'Andrea Mohr:
" No hay temor más oscuro para la locura que la sospecha de estar loco. Una persona normal, sensible y vital en un mundo desencajado, cruel y criminal es testimonio, acusación y prueba de esa locura institucional. Cuando aparece alguien así, como el capitán (R) José Luis D’Andrea Mohr, ese mundo intenta desesperadamente destruirlo. Y usa como arma la misma con la que se siente acusado. Si él está loco, yo no lo estoy, se tranquiliza. Porque percibe que si él es sensible, yo soy cruel. Si él es moral, yo soy inmoral."

Luis es exacto. Es así.
Sólo que para el Universo, allá "afuera", esta fiebre de la proyección de la propia locura es endémica de acá, es local...
Ahí afuera, mi pequeño compañero de ocho años, somos mayoría.



Y una yapa, también, de mi colega P.:

" -Pero porqué hoy ez miércolez, no quiero ir a la escuela, ya basta con eza estúpida clase de catezismo, ya…ya…ya…no la zoporto, mami, no-la-zo-por-to, por qué tengo tanta mala zuerte, maldita zea. No -la -zo-por-to. . .

-Por qué no la soportás, qué pasa?

-Voz no entendéz, es que ez terrible.

-¿Qué es lo terrible…?

-Ez terrible que Dios no diga nunca nada."


A veces dice, amigo... a veces dice: lo susurra a tu alma, y a la mía.
Eppur si muove...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Venimos a ofrecer el corazón


"¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón"

Hablábamos de Rosario y tal vez sea lo mismo que hablar de Fito, de una gente increíble para la que no tengo palabras y de la alegría flotando todo el tiempo en el taller que hicimos, gente que me contaba cosas increíbles de los chicos de su familia -y que me hicieron pensar después "y todas estas personas dónde podrán ir para hacer algo con eso que les pasa, no hay "doctos" en esta índole de cosas como no sean los del corazón y del Espíritu, pero de esos andá y buscalos por títulos académicos y difícilmente encuentres alguno, "lo esencial es invisible a los ojos" no?, y bué: habrán de irse construyéndose de a poco como todas las cosas...- y que pusieron la mejor onda y las cuatro horas del taller del sábado se pasaron como en un suspìro, por más que yo hablaba a velocidad Tato Bores para aprovechar hasta el último instante del tiempo que teníamos y que quien estuviera atento a la energía se hubiera dado cuenta de que cuando eso pasa es porque está presente el espíritu que no se cansa nunca y que cambia y transmuta energía con amor y entusiasmo (que de paso les digo que "entusiasmo" significa "lleno de Dios".... vayan y pásenle el dato a tantos que quieren medicar a los deprimidos y a los de "déficit de atención" y a los autistas y a tutti cuanti que puedan hacer cliente y adicto de drogas psicotrópicas) y que encima terminaron pidiendo "¿y cuándo hacemos otro?" y yo me acordaba del viejo dicho que dice que la comida es buena cuando uno pide un segundo plato.

Así que a mí no me vengan con que todo está perdido.

Miren: hay personas hermosas y animosas y de un amor increíble en medio de todo este desaguisado y despropósito -tuvimos cincuenta y pico de inscriptos...-, como la profe de "Educación Especial" que vino y se sentó y no dijo nada y yo de verla nomás me avivé que era una de las cristalitas pioneras.
Y al otro día eso fue evidente en un abrazo y una sonrisa y en ese aire todo lleno sin necesidad de palabras, con el amor del Universo vibrando a full y la emocion haciendo un nudo en las gargantas y como una risa y como un éter y como un reconocerse y reencontrarse "acá abajo"...

Bueno, tan así estábamos y tan metidos trabajando que me olvidé de sacar fotos (perdón!!!...) porque en esos instantes en que lo eterno está presente quién piensa en la posteridad, es tal cual decía Guillermo Magrassi que de los pueblos más felices que han pasado por la Tierra no tenemos grandes evidencias arqueológicas porque no necesitaban edificar Bancos ni Templos ni Casas de Gobierno ni Cuarteles ni nada más importante que lo cotidiano y humano.
Así que las únicas fotos que tengo son de la Gra, acá les pongo una:



Por lo demás, hubo un par de reportajes por el medio, hechos por Claudia Bazán (http://culturamasiva.blogspot.com/) y Marcelo Quiroga (http://www.otrasalternativas.com.ar/) [¡¡¡gracias!!! a los dos].
Además de leer los blogs -obvio recomendadísimos- en el caso de Marcelo pueden escuchar su programa "Otras Alternativas" por Radio Dos de Rosario o por internet desde la página de Otras Alternativas o la de la radio (http://www.rosario3.com/ abajo a la derecha) todos los domingos a las cero horas* del lunes (jaja... y sí... es a la medianoche entre el final del domingo y el principio del lunes, así que así está bien dicho...).
Creo que este domingo 2 de diciembre va la nota sobre transurgencia, ayer escuché el programa e hizo una investigación impresionante sobre el efecto de los fumigantes como el glifosato y los megacultivos transgénicos en la tierra y su impacto socioambiental. Imprescindible informe.

Bueno, los voy dejando por hoy.
Si alguno de los que estuvo en el taller de Rosario lee esto, les reitero lo que les dije: aprovechen y dense cuenta de que no estamos solos, vayan armando reuniones zonales y grupetes, enchamiguensennn... que yo online los apoyo con todo lo que pueda.
Mantengan el fuego encendido...
Por allá en forma física volveré el año que viene, seguro.
Ahora se vendrá algún taller en Buenos Aires, creo, al menos me lo han pedido por mail: si consigo lugar lo hago, ningún problema, todo mi corazón está ahí.

Corto y fuera, besos a todos, escriban.





* 00:00 hora oficial argentina, 03:00 hora UTC (Tiempo Universal Coordinado... la de Greenwich, bah...)

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